martes, 16 de enero de 2018

Bitacora de un funeral

Las decisiones construyen tu vida, le dan dirección y te mantienen en donde tu eliges, así se expresa esta limitada libertad que como humanos tenemos, en el actuar diario están disponibles un sin fin de elecciones y sera tarea diaria el tomar las adecuadas, esta capacidad humana es mas trascendente de lo que parece pues en esas elecciones estiba el construir o destruir nuestra propia existencia.

Esa mañana desde muy temprano fueron a buscarme para ir a hacer oración, oficio de difuntos, para dos jóvenes que habían sido encontrados muertos, después de 9 días de desaparecidos,la noticia me conmovió, pero al mismo tiempo me recorrió una sensación de ira, de coraje, pues los jóvenes ya finados solían ser vendedores de drogas en aquella comunidad y esa fue también la causa de su muerte.


antes de tomar mi morralito con la Biblia y la liturgia reflexione un poco a la luz del salmo primero, ¿que conjunto de decisiones los llevaron ahí?  ¿la difunción familiar culminaba en ello? 


con solo dieciséis y diecinueve años dejaban este mundo ambos jóvenes, nunca hicieron caso a la voz de Dios, fue una vida efímera, de gustos y vicios, cada que pensaba en ello se me movía el corazón, y pensaba en todas las oportunidades que Dios da, también pienso que nadie está exento de romper el rumbo al alejarse de Dios y que cada decisión que tomamos tiene una trascendencia en cada aspecto de nuestra vida.


el cortejo enfilaba en dirección a la última morada, ¿Que decir? ¿que hacer?, todo se convertía en silencio que se amoldaba a la perfección con la gelidez de la tarde, la lluvia inesperada y el lejano aullar de los perros.

el olor pútrido de la muerte era apenas disfrazado con las gladiolas y se quedaba impregnado en mi mente
¿que pasa en la vida que pueda llevar a perderla?, ¿los ahora encajonados tuvieron buen vivir? sus cuerpos estaban en descomposición desde hace días, pero seguro que sus almas ya se pudrían lenta y lastimosamente desde años atrás.

Es dulce el camino que nos conduce a la perdición, y es amargo el camino que los conduce a campo santo, solo queda un pestilente olor a muerte, tierra de panteón en los zapatos, recuerdos no tan honrosos, familiares dolientes que al mirarse uno al otro no resisten el deshacerse en llanto, y una madre que como queriendo que se levanten de la tumba les grita a los cuerpos putrefactos:


 !!!Nunca entendiste hijo, nunca entendiste¡¡¡¡

las decisiones que se toman pueden llevarte a donde quieras, en tus manos está lo que tú decidas , pues en esta vida no hay ni premios ni castigos, solo consecuencias.





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