martes, 9 de enero de 2018

La Alegría del Evangelio


Pocas veces me he sentido como el día de ayer, donde experimente una vez más el gran amor de Dios, donde lo encontré nuevamente en las cosas más simples, como llegar a un pueblito en las periferias, para encontrarme con la verdadera alegría, la alegría del Evangelio.

Fueron 3 horas de travesía, siguiendo solo el ideal de llegar a encontrarme con un sacerdote al que respeto mucho, y le tengo alta estima, fui pasando por varios pueblos antes de llegar al de mi destino, y en el camino pensaba que Dios siempre me trata bien.

En las muchas misiones en las que he estado siempre se experimenta esta sensación de algo nuevo, de gente nueva, nuevos retos, se experimenta una gran emoción, y aunque el día de ayer no era el caso, así lo sentí, sentí esa providencia divina para no perderme, para encontrarme con personas increíbles , y finalmente para llegar donde me esperaban dos sacerdotes.

al pensar en la tarde de ayer, me di cuenta lo hermoso que es vivir en esa alegría rodeado de personas que tienen el mismo ideal que el tuyo, el ideal de servir al mismo señor, desde niños hasta ancianos todos emocionados por la santa misa, recibiendo bien al sacerdote, y a mi, que estaba ahí.

Quizá esto que escribo es una divagación que estoy escribiendo aun lleno de emoción, pero quiero compartirles esto, que me siento de maravilla al experimentar nuevamente esta perfecta alegría del evangelio, y a todos los que siguen y sirven a Dios, quiero decirles que no están solos en el camino, cada vez somos mas los que queremos servirle, ama a Dios y se muy feliz, atrévete a predicar a Jesús, atrévete a ser feliz, atrévete a experimentar la providencia divina. 

Dios te bendiga.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario